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  Artículo Revista Aapresid

Biofertilización en Maíz

Ing. Agr. Carlos Rodriguez (Coordinador Región Sur AAPRESID)
Ing. Agr. Gabriel M. Frontera (Profesor en Microbiología Agrícola)

Introducción :
En condiciones naturales las asociaciones microbianas con el huésped vegetal pasan por un alto rango de dependencia, se puede concluir que ambos componentes se necesitan, tanto los microorganismos de las plantas como la inversa también.

Las plantas a nivel radicular tienen socios microbianos, seleccionados a través de sus exudaciones :
Bacterias gram negativas, en su mayoría y hongos benéficos (Micorrizas).
Si existen alteraciones del ambiente más o menos profundas, como por ejemplo monocultivo, utilización frecuente de pesticidas, fertilización indiscriminada, laboreo sin recuperación de la estructura del suelo, se produce irremediablemente una transformación en el ambiente radicular:

“ Desaparecen los socios benefactores” y aparecen los socios depredadores (parásitos). Desde el punto de vista microbiológico lo más temible es la instalación de hongos patógenos, que no solo van a producir una depresión en el rendimiento, sino que también exudarán toxinas que acompañarán al forraje y a los granos.

Las metas evidentes son :
Prácticas de corto plazo para aumentar el rendimiento en cantidad y calidad, y de largo plazo para devolver al suelo los socios benefactores. La biofertilización es una técnica que concentra ambas metas, asegurando una mayor cantidad y calidad de granos, un gran poder de control de patógenos a nivel radicular.
Las experiencias que se presentan en este trabajo están realizadas con la utilización de un biofertilizante (CRINIGAN) compuesto por bacterias libres fijadoras de nitrógeno y con la incorporación de Micorrizas, en combinaciones con dosis de fertilizantes nitrogenado y/o fosfóricos. Estas combinaciones tienen por objeto maximizar la respuesta en rendimiento buscando la mejor relación costo - beneficio.

La descripción del biofertilizante se puede resumir en el siguiente concepto : Impregnación de la semilla con microorganismos de gran importancia para el desarrollo vegetal, tanto en sus aspectos nutritivos como fitosanitarios. Las bacterias fijadoras de N2 incorporadas permiten adicionar al cultivo un 20% de Nitrógeno gratuito, es decir que se puede ahorrar un 20% de un fertilizante nitrogenado químico.

Las Micorrizas acompañantes permiten abastecer al cultivo de todo el fósforo necesario, ya sea del provisto por el suelo (soluble o insoluble) o del agregado (fertilizante) ; permitiendo una máxima eficiencia en su absorción. Cuando la semilla ha sido inoculada se observa un estado fitosanitario excelente, el control de patógenos, propios de las semillas o los del suelo, son totalmente controlados.

Todas las experiencias realizadas en los varios cultivos experimentados (Trigo, Soja, Girasol, Avena, Cebada, Leguminosas forrajeras, Maí y recientemente Maní) han mostrado siempre un estado de sanidad libre de patógenos.

Las referencias de los ensayos de Maíz realizados son las siguientes:

1.- Campaña 99/00, INTA 9 de Julio, se obtuvo diferencias favorables en los tratamientos inoculados de 1200 Kg.

2.- Campaña 90/91, Chacra experimental Barrow, las diferencias favorables al tratamiento inoculado fueron de 520 Kg.

3.- Campaña 98/99, con Mycogen en INTA La Banda, las diferencias favorables al tratamiento inoculado fueron de 650 Kg.

4.- Registros de la Facultad de Agronomía de la Universidad del Nordeste, 1999.

 


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