Inoculación
en Maní con Micorrizas en Gral. Deheza, Río
IV Córdoba
Autor :* Ing. Agr. Gabriel Mario Frontera
*Profesor en Microbiología Agrícola,
Director de Crinigan S.A.
El cultivo de Maní abarca, aproximadamente,
unas 200.000 Has., limitadas a algunas regiones
de Córdoba, San Luis y el Litoral.
Por ser una leguminosa nodula con su Rhizobium
específico, que en general lo hace espontáneamente
con cepas naturalizadas. El monocultivo ha llevado
a producir mermas importantes en el rendimiento
debido a un desgaste natural del suelo, y principalmente
por el desarrollo de enfermedades fúngicas,
que hacen temer por la prosperidad del cultivo.
En maní la problemática de los hongos
del suelo “es de vida o muerte”, expresan
los investigadores del área micosis del
Instituto de Fitopatología de INTA, Córdoba.
Los rendimientos en zonas más liberadas
de la enfermedad oscilan entre 2000 y 2500 Kg./Ha.,
cayendo drásticamente a los 1000/1200 Kg.
en zonas de mayor incidencia de las enfermedades.
Hay razones más que suficientes (si consideramos
los precios actuales del Maní) para mejorar
el cultivo tanto en su aspecto productivo como
en su faz fitosanitaria.
En este último ítem
interesan el control de Fusarium solani, que ataca
a la raíz principal de la planta produciendo
su muerte, Sclerotium minor y Sclerotium rolfsi
que afecta las ramas, la corona y raramente la
raíz y también Thecaphora frezi que
provoca una masa carbonosa dentro la caja impidiendo
el desarrollo del grano.
Estas situaciones producen pérdidas anuales
importantes en divisas provenientes de las exportaciones.
La descripción previa del problema ha llevado
a realizar una experiencia de campo en Gral. Deheza,
Córdoba (durante la campaña 2002/2003),
con resultados muy sorprendentes en cuanto a la
respuesta del cultivo frente a la aplicación
de un Inoculante Biofertilizante con Micorrizas,
de la Empresa Crinigan.
El Biofertilizante está compuesto únicamente
con Micorrizas de la familia Endogonaceae, desarrolladas
sobre un soporte dolomítico, enriquecido
con vitaminas y minerales.
Se planteó el
ensayo haciendo combinaciones con fungicidas, a
dosis normales, ya que la semilla llega curada
al productor.
También se bajó la
concentración del fungicida a la mitad de
la dosis usada normalmente.
Se incorporó el
inoculante solo a la semilla y a los tratamientos
con fungicida, en dosis normal y reducida.
No se
realizaron testigos porque las plantas en ese sitio
experimental no prosperan si no tienen algún
tratamiento antifúngico.
La siembra se realizó el
21/11/02, la cosecha fue en el mes de abril, evaluándose
porcentaje de emergencia y parámetros de
producción. Dentro de este último
de midió : plantas cosechadas, peso total
de cajas, peso total de granos, peso promedio de
cajas y granos, N° promedio de cajas y granos
y rendimiento en Kg./Ha. La experiencia tuvo tratamiento
estadístico.
La variante fungicida (en dosis reducida) + Inoculante
arrojó diferencias significativas favorables
para peso total de granos y cajas, % de granos
sobre zaranda 7,5, en las parcelas ensayadas. La
producción de cajas por Ha. fue de 1416
Kg. y la producción de granos por Ha. fue
de 934 Kg. Estos resultados mantuvieron diferencias
favorables muy significativas respecto de los otros
tratamientos.
El tratamiento con inoculante solo, produjo la
emergencia del 50% de las plantas. Estas resultaron
ser las que más peso seco, peso de grano
y de caja presentaron, también se encontró mayor
contenido de nitrógeno, fósforo,
potasio y azufre por planta. El rendimiento de
maní en caja fue de 721 Kg./ha. y el de
grano fue 462 Kg./Ha.
La asociación del inoculante con dosis reducida
de fungicida parecería ser la combinación
más efectiva para lograr buenos rendimientos
y controlar patógenos.
Dada la característica de las Micorrizas
Endogonaceae no tienen una especificidad clara
con tipos de plantas, es la razón más
que suficiente para adoptarlas en mejoras de producción
y control fitosanitario en otros cultivos.
Es muy
posible lograr éxitos inesperados con el
empleo de esta biotécnica novedosa. Es fácil
imaginar que si impregnamos las semillas con una
alta cantidad de Micorrizas vamos a desalojar los
patógenos que traen las semillas (normalmente
no se tiene idea cuantitativa de este proble),
se va a ganar espacio físico en el suelo
con una calidad microbiológica más
apetecible para el sistema radicular vegetal, formándose
asociaciones de mutuo beneficio.
Lo más temible para las plantas son los
hongos patógenos y no tanto las bacterias.
La aplicación de fungicidas producen un
efecto de protección temporaria y si son
fuertes hay efectos contraproducentes en los primeros
estadios de la germinación ; por esto es
necesario ir incorporando un nuevo concepto : “Equilibrio
Bio - químico”, una acción
conjunta para luchar contra patógenos si
efectivamente queremos erradicarlos.
Esta experiencia en Maní es muy alentadora
y se encadena con otras experiencias exitosas en
Trigo, Maíz, Cebada, Girasol, Soja, Avena,
Forrajeras gramíneas y leguminosas ; con
mejoras notables en rendimiento y estado fitosanitario.
Existen interesantes referencias experimentales
en INTA Bordenave, INTA Villegas, INTA Anguil,
INTA Castelar, Estación Experimental Obispo
Colombres (Tucumán), AAPRESID Regional Sudeste,
Facultad de Agronomía de la Universidad
Nacional del Nordeste. Este cúmulo de antecedentes
abre un panorama ideal para incorporar esta biotecnología
que es de bajo costo, fácil de utilizar
y sin riesgos de producir alteraciones ambientales
adversas.