Ing. Agr. Andrea Bolletta – EEA
Bordenave
Ing. Agr. Alfredo Bono – EEA Anguil
Ing. Agr. Gabriel M. Frontera – Crinigan S.A
La utilización de micorrizas en cultivos
agrícolas extensivos es el último
y más novedoso avance. Mediante la
asociación simbiótica entre
los pelos radicales de la planta y los hongos
micorrizas provistos por el Biofertilizante
y asociados a bacterias fijadoras de nitrógeno,
se alcanza un beneficio mutuo entre ambos
organismos.
El objetivo es lograr la sustentabilidad
de los sistemas agrícolas sin perturbar
groseramente la dinámica del suelo.
Existen opciones disponibles, a través
de los microorganismos del suelo, para alcanzar
una agricultura sustentable que resulte práctica
y rentable para cada unidad agrícola
permitiendo a su vez mejorar la fertilidad
del suelo. Dentro de este marco de sustentabilidad,
se encuentran las micorrizas.
¿Qué hacen las Micorrizas?
Estos hongos, pertenecientes a la familia
Endogonaceae, obtienen energía e hidratos
de carbono del vegetal y este se beneficia
por la provisión de fósforo
asimilable que el hongo capta y traslada
desde el suelo hacia el vegetal. Es decir,
aumenta la disponibilidad de fósforo
asimilable por la mayor captación
de fosfatos solubles disponibles y la solubilización
de fracciones de fósforo insolubles
del suelo (orgánicos e inorgánicos).
La exploración de un mayor volumen
de suelo, que el accesible al sistema radicular,
es parte de la razón por la que las
micorrizas contribuyen a la nutrición
del vegetal y resistencia a la sequía.
La hifas micorrícicas desarrollan
una abundante cabellera radicular y son capaces
de extraer nutrientes y agua de aquellos
lugares que las raíces no pueden alcanzar,
permitiendo el desarrollo de mayor número
de macollos por planta. Además, el
grado de colonización por micorrizas
se ha relacionado con la producción
de materia seca y la concentración
y contenido de nitrógeno y fósforo
en varias especies de gramíneas.
En el cultivo de Trigo asociado a micorrizas
se ha encontrado mayor poder germinativo,
nacimiento más uniforme y menor pérdida
de plántulas como consecuencia del
efecto arrancador al proveer desde el primer
momento los nutrientes necesarios. Las micorrizas
exudan sustancias antibióticas que
previenen y desalojan patógenos en
la germinación y luego en las raíces,
suministrando vitaminas y otros componentes
que benefician el crecimiento de las bacterias
asociadas al cultivo (las propias del suelo
y las provistas por el inoculante).
Por otra parte, los sistemas bajo siembra
directa, al no remover el suelo no provocan
la ruptura de las hifas del hongo potenciando
la actividad de las mismas. Además
de las funciones anteriormente mencionadas,
estos hongos micorrizas producen una glicoproteína: “la
glomalina”, que presenta la capacidad
de aglomerar los agregados del suelo logrando
una mayor estabilidad estructural.
Experimentación local
A partir de toda esta información
y dado que la disponibilidad de agua en la
zona semiárida experimentada (Bordenave,
Bs. As.) es uno de los factores que limita
mayormente el rendimiento del trigo, decidimos
investigar estas técnicas alternativas
a la fertilización que permitan mejorar
el aprovechamiento del agua del suelo. Además,
el objetivo de nuestro estudio es observar
los efectos de este inoculante sobre los
distintos componentes de rendimiento del
cultivo.
En el año 2001 se inició un
estudio en el partido de Bahía Blanca
junto con la regional Sudoeste de AAPRESID.
Se comenzó con un barbecho químico
y la siembra de trigo se realizó de
principios de Agosto de 2001 bajo el sistema
de siembra directa. Se utilizó un
producto comercial, marca Crinigan, compuesto
por un hongo micorriza y por una bacteria
de fijación libre de nitrógeno.
La inoculación con Crinigan se realizó en
seco en el momento de la siembra. Se aplicaron
4 tratamientos: a) Testigo (Sin fertilizar
y sin Crinigan), b) Fertilizante (50 Kg/Ha
de 32-23-0) c) Crinigan y d) Crinigan + Fertilizante.
¿Qué se obtuvo?
Cuando se realizaron las determinaciones
de plantas logradas por unidad de superficie
en la emergencia, no se encontraron diferencias
significativas entre los distintos tratamientos.
Sin embargo, en el recuento de macollos
en una etapa posterior, se pudieron identificar
diferencias entre los tratamientos; mostrando
todos un mayor número de macollos
que el Testigo. Asimismo, se evidenciaron
diferencias en el contenido de nutrientes
en hoja bandera y espiga. Los resultados
obtenidos en las etapas iniciales del cultivo
se tradujeron positivamente en algunos
componentes del rendimiento. El número
de espigas m-2 aumentó con Crinigan
+ Fertilizante respecto del Testigo y Fertilizante.
Los granos m-2 y peso de 1000 granos fueron
mayores para Crinigan y Crinigan + Fertilizante
respecto del Testigo; el peso por espiga
fue mayor en Crinigan respecto del Fertilizante.
A través de estos componentes se lograron
incrementos significativos en el rendimiento
de grano del cultivo de trigo para los tratamientos
con el Biofertilizante Crinigan y Crinigan
+ Fertilizante
Las respuestas frente a la incorporación
de este inoculante biológico pueden
deberse a las condiciones climáticas
favorables de este ciclo, y a la baja disponibilidad
de fósforo del suelo que permitió maximizar
la acción de las micorrizas. Es sabido
que este hongo potencia su colonización
ante bajos niveles de este nutriente en el
suelo, en caso contrario, no se asocia con
su hospedante.
Los resultados obtenidos cobran mayor importancia
si se consideran dos aspectos adicionales:
el costo de este biofertilizante es comparativamente
menor que el de los fertilizantes comunes
y, además, este producto no tiene
efectos adversos sobre el ambiente.
Por último, las condiciones climáticas
en las cuales se ha realizado este experimento
se han alcanzado respuestas satisfactorias
en los componentes de rendimiento más
importantes del cultivo de Trigo. Es necesario
obtener información que permita detectar
efectos acumulativos de esta práctica
a largo plazo, y en distintos sitios geográficos
dado que es escasa la investigación
disponible con respecto a esta nueva tecnología,
y por otro lado, es importante conocer las
respuestas de distintos cultivos frente a
la incorporación de este inoculante
biológico.
Experimentación en INTA Anguil:
En el año 2002 se llevó a
cabo un ensayo con características
similares al anterior (siembra directa, uso
de fertilización química),
el lugar fue la EEA Anguil, a cargo del Ing.
Agr. Alfredo Bono.
La hipótesis de trabajo del técnico
a cargo se basó en que la eficiencia
de la nutrición vegetal, utilizando
fertilizantes con nitrógeno y combinados
con fósforo, puede mejorar con el
uso de Biofertilizantes conteniendo micorrizas
y bacterias fijadoras de nitrógeno
libre.
El ensayo se realizó en un suelo
Haplustol Entico. Se comparó la aplicación
de Fosfato Diamónico a la siembra
y luego al macollaje con Urea; con el uso
de Biofertilizantes con micorrizas solo y
combinado con fertilizantes.
Los resultados se muestran en la Tabla.
Rendimiento en grano en kg/ha, % de proteína
y peso de 1000 granos.
Tratamientos Rendimiento (kg/ha) Proteína
(%) Peso de 1000 granos (gr)
1 Testigo 2700 9,4 33,6
2. Inoculante 2997 9,4 34,4
3. FDA (50 Kg/ha) 3133 9,4 33,6
4. Urea (91 Kg/ha) +FDA 3469 * 9,4 32,8
5. Inoculante + FDA 3407* 9,1 33,7
6. Inoculante + Urea + FDA 3669** 10,3 *
34,6
** Diferencias significativas (P<0,01)
* Diferencias significativas (P<0,05)
El Ing. Agr. Alfredo Bono concluye que el
Biofertilizante contribuyó a mejorar
la eficiencia de la fertilización
química por un aumento en el desarrollo
radicular de las plantas, que permitió una
mayor asimilación de agua y nutrientes,
especialmente, del fósforo.
De la experiencia recogida de los numerosos
ensayos realizados, se puede resumir que
los aumentos de rendimiento logrados descansan
en:
1.- Mejor aprovechamiento del fósforo
del suelo y/o del agregado.
2.- Mayor exploración de la superficie
del suelo, que conlleva a una extracción
más eficiente de agua y micronutrientes.
3.- Economía del nitrógeno
del suelo, ya que el 20% del necesario proviene
de la fijación biológica.
4.- Excelente poder fitosanitario contra
patógenos radiculares.
La biofertilización es una alternativa
que no debe dejar de considerarse si se quiere
tener un óptimo rendimiento (Costo – Beneficio),
recuperar la fertilidad biológica
del suelo y tener un sistema de producción
sostenido.
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